Diez años de estudios de literatura,
cinco años de cátedra de literatura contemporánea, dieciocho años de clases de
letras en institutos, dos años de maestría en estudios hispánicos de letras y
en ninguna circunstancia la palabra ha podido ser más contundente que el cuerpo
físico. Duermo, como, digiero, a veces follo. La vida es bastante vulgar.

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