lunes, 27 de mayo de 2013

El arte de la minimización


He leído esta cita que me ha dejado pensado:" En las observaciones realizadas respecto al cuerpo de los adolescentes, habría una lógica femenina que opera a través del agregado de accesorios y una lógica masculina que opera mediante la eliminación y simplificación de accesorios ( y las vellosidades)". Esto se contrapone a propósito de ensamblar apariencias sociales adecuadas por parte de los jóvenes, también en el mismo texto de Gómez y Gonzélez que mencioné en la entrada anterior, pero esta vez haciendo alusión a Baudrillar.

Yo no estoy de acuerdo, creo que las mujeres buscan minimizarse, más bien desaparecer, al ser chica la mujer resaltan los accesorios. Pero no es su culpa, responde a una tradición de negación de sí misma que ha buscado que su género pase siempre inadvertido. La mujer es desaparecida: allí está el Gineseo griego como ejemplo, la mujer es comprimida: corsettes en el siglo XIX y vendas en los pies en China hasta inicios de este siglo; la mujer es mutilada: las ablasiones, los velos que dejan ver parte solo del rostro o del cuerpo; la mujer es silenciada: toda la historia de género previa a la escritura, la preminencia de nombres masculinos en las ciencias y el arte; la mujer es sentencia a una sola labor: la maternidad; la mujer es condenada a la belleza y a la ternura.

Y en ese punto, la belleza la quiere leve, menuda, como una brizna de aire, lívida, como una flor apunto de morir, como una especie a punto de extinguirse. Las dietas de hambruna, las cirugías donde se reduce, se corta  y se quita o se pone, pero lo que se pone no es mujer, es prótesis de sí misma: extiende el estereotipo de lo femenino: uñas, pelo, tetas, nalgas, piernas, pero reduce a la mujer.

La mujer que se quiere a sí misma experta en el arte de su propia minimización, pasa hambre, es una heroína de su propio deseo de magritud,  pequeñita, doblada, casi lista para esconderse en su propio ataúd labrado por la historia. A la mujer que se miniminza, la mujer grande le da miedo.

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